Desde 1.949 Colombia tenía conmocionado al fútbol mundial. La piratería surgida como reacción de las sanciones impuestas por los estamentos regentes del fútbol organizado, había desangrado los campeonatos de varios países y los mantenía en continuo sobresalto.
Por estas circunstancias la información del Campeonato Colombiano era profusa, inclusive periódicos deportivos internacionales y Agencias de Noticias sostuvieron corresponsales para que esa información además de completa fuera permanente.
Nuestros equipos eran tan conocidos y analizados como hoy lo pueden ser Real Madrid, Barcelona, Inter, Parma, River Plate o Boca Juniors.
Esto para significar la espectacular batahola que se armó cuando un equipo de provincia, formado por jugadores de Segunda División en Argentina, había ganado el título por encima de cuadros conformados por los Pedernera, Di Stéfano, Cozzi, Pontoni, Perucca, Rossi, Heleno de Freitas, Valeriano López, Solano Patiño o Alejandrino Genes.
¡Inusitado ! ¡Sensacional ! ¡Histórico !. Esto y todos los calificativos, hasta agotarlos, fue el triunfo del Deportes Caldas en el Campeonato de 1.950. Por infortunio, a lo largo de estos cuarenta y ocho años la falta de un análisis profundo y objetivo de este suceso sensacional no ha permitido cuantificarlo en toda su magnitud.
Víctor Kriscuonas Vitatutas; Alberto Kérsull y Ubaldo Luengo; Mario Garrido, Enrique Navarro, Evar Martín Cativiela; Carlos Arango, Segundo Tessori, Julio Enrique “Stuka” Avila, Rubén Padín y Jacinto “Dienteleche” y Villalba compusieron la nómina básica. Carlos Pulgarín, Humberto “Pulga” González, Héctor “Torito” Hoyos, Norberto Gómez, Francisco Perdomo y Roberto Martino, los emergentes que actuaron en ese victorioso. El técnico argentino Don Alfredo Cuezzo condujo el escuadrón triunfal.
1.950 fue el año que sirvió para coronar de gloria los antecedentes de los dos campeonatos disputados y en forma sorprendente se coronó Campeón en el torneo donde hubo una gran concentración de estrellas mundiales del fútbol.
El atacante argentino Julio Ávila fue la gran figura, pero era tan armónico su accionar dentro del campo que el equipo fue conocido como “El Relojito”. Equipo-Equipo, su sentido colectivo de jugar fue una verdad amparada por la gran capacidad de definición de sus delanteros.
Participaban 16 equipos en el Torneo que tenía el sistema de “todos contra todos”. Manizales tuvo cabeza y cola en la tabla de posiciones, ya que el Deportes Caldas fue primero y el Once Deportivo último.
El técnico argentino Alfredo Cuezzo fue el artífice del título. Llegó al país a finales de los años 30 como jugador para el Municipal de Bogotá - Más tarde llamado Millonarios.
“El Viejo” como siempre fue llamado, socarronamente sostenía: “Con esta cara, desde los 18 años me llamaron viejo”. ¡Como que nunca fui joven para mis amigos!”. Fue Señor en toda la extensión de la palabra, hombre querido y admirado por todos, un personaje en la historia de la Ciudad de Manizales, el forjador de un sueño que nadie había tenido porque parecía una utopía.
Nómina
Víctor Kriscuonas Vitatutas, Alberto Kérsull, Ubaldo Luengo, Mario Garrido, Enrique Navarro, Evar Martín Cativiela, Carlos Arango, Segundo Tessori, Julio Enrique “Stuka” Avila, Rubén Padín, Jacinto “Dienteleche” Villalba, Carlos Pulgarín, Humberto “Pulga” González, Héctor “Torito” Hoyos, Norberto Gómez, Francisco Perdomo y Roberto Martino.
Director Técnico: Alfredo Cuezo.